Bienvenidos


[¿Que es Fohat?] [Propósito] [Instituto Junguiano] [Autoconocimiento] [Conocimiento]


Calendario de Actividades


martes 29 de septiembre de 2009

Sanar el Sufrimiento

Contrariamente a lo que podríamos pensar, dejar de sufrir no depende fundamentalmente de que alguien nos dé unas “herramientas perfectas”, sino básicamente de tres cosas:

Darnos cuenta de que sufrimos, o lo que lo que lo mismo, ser capaces de observarnos a nosotros y a nuestro sufrimiento.

Elegir dejar de sufrir, y manteniendo esta decisión con perseverancia.

Dejar de resistirse, al proceso de sanación, a aceptar y expresar conscientemente en un entorno seguro las heridas emocionales y a hacer “lo que toca hacer” en cada momento.

Luego vienen las herramientas, para ayudar a facilitar el proceso, unas más adecuadas que otras dependiendo de la personalidad de cada uno y las circunstancias concretas en las que estemos, pero el proceso básico es ese.


IDENTIFICAR EL SUFRIMIENTO

Podemos decir que sufrimiento emocional es cualquier estado distinto a sentir el amor y la alegría tranquila en nuestro pecho. Cualquier otro estado emocional, mental o físico es indicador de que algo no anda del todo bien, o lo que es lo mismo, hemos encontrado una pista de donde podemos sanar un componente del sufrimiento emocional en nosotros. Esto no quiere decir que tengamos que estar obsesionados con “depurarnos”, sino simplemente tomar consciencia de que si queremos tenemos ahí una puerta que explorar

Cuando abrimos una de esas puertas y comenzamos a bucear en ellas, podemos ver que las emociones se organizan de manera natural en capas por las que vamos a ir pasando, y que a modo de orientación podríamos decir que es algo como esto, de lo más externo a lo más interno:

• Negación, euforia, aburrimiento, cansancio. También dolor físico, resultado de enterrar el dolor emocional.

• Cabreo.

Resignación, autocastigo, autocrítica, culpa, autolimitación.

• Miedo

• Dolor, herida emocional.

El observador y el escenario

Para que uno pueda “estar bien” cuando las cosas van mal sin caer en la negación es imprescindible que identifiquemos al menos dos partes de nosotros, el yo que experimenta y el yo que observa.

El observador es el punto de partida imprescindible, es la parte interna de nosotros que es capaz no sólo de observar y “darse cuenta” de qué ocurre no sólo en nuestro entorno físico, sino también en las partes más externas de nosotros: nuestro cuerpo, nuestra emociones, y nuestros pensamientos, como si estas partes de nosotros fueran también parte del escenario.

El observador tiene la curiosa característica de que existe en un “espacio interno de armonía perpetua”, desde el cual sin embargo puede ser consciente de la inarmonía “externa”. Cuanto más estás en estado de “observador”, más sientes la armonía interna. Cuanto más sientes la armonía interna más estás en estado de observador. Normalmente estamos oscilando en estados intermedios, observamos pero aún nos sentimos identificados con el yo externo – el ego, los pensamientos, emociones y sensaciones físicas – y el observador es como una voz, un guía interno que nos apoya y nos ayuda a tomar consciencia del sufrimiento emocional. Pero hay ciertos momentos de sanación emocional, de pequeños “satoris” de comprensión cuando procesamos un asunto emocional que realmente nuestro punto de autoconciencia da el salto por un momento al otro lado y realmente sentimos que somos el observador y vemos a nuestro ego, nuestra personalidad externa y sus esfuerzos por sanarse con un sentimiento de honor y ternura infinitas, y comprendemos como “todo está bien”, que aunque haya problemas por resolver, el escenario en si es una oportunidad y el hecho que podamos actuar en el es un regalo. Ahí empezamos a experimentar lo que realmente significa “amarse a uno mismo”. Claro que ese estado normalmente dura un momento y pronto volvemos a nuestra perspectiva desde el lado de la personalidad externa, pero esa experiencia queda ahí, hemos abierto un camino y cada vez que lo volvamos a experimentar ensancharemos ese camino.

El proceso llamado Iluminación, al menos su estado más básico ocurre cuando nuestro punto de consciencia se asienta permanentemente “al otro lado”, en el “lugar interno de armonía”, observando y comprendiendo de esa manera especial que “todo está bien”. Pero este estado permanente, al contrario de lo que se suele pensar, no está relacionado a los años de prácticas de trabajo interior, sino que puede suceder a cualquiera espontáneamente, en cualquier momento de la vida. Las prácticas son una ayuda para acercarnos a ese estado mientras no sucede naturalmente, porque tomamos consciencia de que es más beneficioso para nosotros, y para acostumbrarnos a vivir la vida cotidiana desde esa perspectiva “iluminada” con normalidad, pero el “salto” puede ocurrir en cualquier momento y el único factor que parece ser realmente importante es la no resistencia al proceso.


ELEJIR DEJAR DE SUFRIR

Obstáculos para elegir dejar de sufrir

El sufrimiento es un mecanismo natural desarrollado para ayudarnos a sobrevivir, al ayudarnos a identificar las situaciones que nos hacen daño, por lo que cuando nos proponemos ir desactivándolo para comenzar a funcionar con el “programa más refinado” que es la autoconciencia, nos encontramos con mecanismos de protección que son básicamente miedo, pero que pueden disfrazarse muy habilidosamente en forma de creencias limitativas aparentemente ciertas intelectualmente. Pero con un poco de distanciamiento, observando el cuadro general que nos pintan podemos identificarlas fácilmente porque todas tienen algo obvio en común: defienden o promueven el miedo y el sufrimiento emocional. Y la experiencia de cualquiera que se atreva a bucear en sus emociones es que “el miedo es irreal”, o dicho de otra forma, que sufrir nunca está justificado.

Todos estos mecanismos de defensa que podríamos llamar “reversos psicológicos”, debido a su exceso de apego, se convierten al final en formas de autocastigo que nos mantienen innecesariamente en el sufrimiento, y pueden ser cosas como:

• No puedo superar esto

• No está bien

• No me lo merezco

• Estoy aburrido

• Estoy cansado

• No tengo tiempo

• No lo podré soportar

• No quiero dejar esta emoción

• No vale la pena

• ¿Para qué?

• etc.

Por otro lado hay mitos sociales que contribuyen a justificar nuestros reversos personales, como los prejuicios contra ciertos grupos sociales, sobre presuntos peligros de leer ciertos libros, o ver ciertas películas – como existía hasta no hace mucho y existe aún en muchos puntos del planeta -, que afortunadamente poco a poco vamos superando, aunque todavía perviven otros, tanto o más peligrosos que todavía pasan demasiado desapercibidos para mucha gente. Quizás dos de los más importantes son:

• Dejar de ser agresivo equivale a ser débil.

• Sufrir por amor es la manera más elevada de mostrar amor verdadero.


“Dejar de ser agresivo equivale a ser débil”

Cuando sentimos odio hacia otro puede que nos cueste darnos cuenta que somos nosotros los que estamos sufriendo mientras odiamos, pero cuando buceamos un poco en ese odio vemos que sólo nos castigamos a nosotros mismos y lo que hacemos mientras mantenemos el odio es cederle el poder sobre nuestro bienestar precisamente a la persona que menos desearíamos que lo tuviese. Sin embargo el odio y la agresividad juegan, como animales que somos, un papel fundamental en nuestra supervivencia, y cuando elegimos conscientemente dejar de odiar, porque comprendemos que es un mecanismo muy limitado y que a la larga nos causa daño a nosotros, puede que surja el miedo a quedar indefensos, pero una vez que nos acostumbramos a funcionar de otra manera vemos que es justo lo contrario: cuando dejamos de odiar (sufrir) –no porque nos lo impongamos, sino porque liberamos nuestro dolor- como hemos dicho, nuestras emociones se aclaran, comprendemos lo infantil y ridículo que es ver a un adulto cabreado como un niño pequeño, y lo más importante, podemos ser más conscientes de los peligros reales y de las medidas objetivamente más eficientes a tomar para evitarlos o mitigarlos. Tememos que al perder nuestra agresividad perdemos nuestra consciencia del peligro, pero en realidad es justamente lo contrario. La conocida frase cristiana de “poner la otra mejilla” ha provocado mucha confusión al respecto al interpretarla en el sentido físico cuando en su verdadero sentido es aplicada al plano emocional: por mucho que me provoques yo elijo mantener mi bienestar interior, lo que no tiene nada que ver con que si tú me atacas físicamente, yo me puedo defender, porque tengo el mismo derecho que tú a vivir y a mantener mi integridad y mi bienestar físico.

Para quienes teman caer en un “exceso de bondad”, la imagen más clara de esto es la actitud del maestro de artes marciales, que cuanto más serenidad interior tiene –más paz interior, más amor hacia sí mismo y hacia su contrincante- más eficiente es en el combate exterior, en la mayoría de las ocasiones, porque consigue que ni siquiera se inicie, al sanar el dolor emocional del potencial agresor que causaba su necesidad de violencia.

El “honor” de sufrir por amor

Cuando sufrimos porque alguien cercano está enfermo o en peligro, por ejemplo, puede que nos surja la culpa de ser egoístas y preocuparnos más por nosotros que por los demás. Pero la pregunta clave en esta situación es:

¿En qué ayuda tu sufrimiento a la persona que quieres?

En la sociedad en la que vivimos, tradicionalmente se ha asociado el sufrimiento con el supuesto amor, elogiando el “sufrir por amor” como la forma más elevada de demostrar amor verdadero, pero si buceamos en el origen de ese sufrimiento NUNCA encontramos el amor como origen del mismo, sino que encontramos culpa, sentimientos de impotencia, odia hacia quien le pueda hacer daño a la persona querida, miedo a que la persona se muera o nos abandone, etc. etc., es decir, dolor emocional. Alabar el sufrimiento justificándolo con el amor es de las cosas más absurdas –por no decir retorcidas- que se pueda hacer, puesto que técnicamente, desde un punto de vista psicológico: El sufrimiento es ausencia de amor.

Y si nosotros sentimos dolor, ¿cómo vamos a ayudar a alguien a que no lo sienta? Si tú sufres por alguien, aunque tu intención sea otra, el hecho empírico es que estás contribuyendo a que siga sintiéndose mal. La vieja supuesta norma de bondad de “el otro antes que yo” es solo un camino al victimismo, que es la otra cara del egoísmo del “yo antes que el otro”. Para dar hay que abrirse a recibir, al igual que para recibir hay que abrirse a dar. Si lo piensas en global, si tú te pones mal para que otro se ponga bien, el balance global es el mismo. La humildad no consiste en ser menos que el otro, sino en valorar al otro como un igual.

Si alguien a tu lado sufre, lo mejor que puedes hacer es dejar de sufrir y sentir tu paz interior para ayudar a que la otra persona siga tu camino. Y además si tú tienes paz interior y energía, tu mente estará mucho más clara para encontrar soluciones armónicas al problema “técnico” que pueda tenerla otra persona.

---María Soledad Peñafiel

jueves 26 de febrero de 2009

Surge el grupo ALEM

La sabiduría, como la materia está "transformándose" constantemente. Es el cambio constante en la frecuencia de la vibración de la materia, lo que le da movimiento y vida y hace que la materia se manifieste. Verdaderamente sucede lo mismo con la sabiduría. En su evolución, la nueva aplicación de esta, una nueva comprensión y su modificación hacia nuevas ideas y pensamientos, lo que hace de la sabiduría algo útil y al mismo tiempo nos revela nuestra falta de ella.

Como los místicos, filósofos antiguos, que deseaban pulir su tosca piedra bruta, hay en esta era, llena de energía emergente de Acuario, nos impulsa a construir nuestro Templo Personal, en el conocimiento y en la elevación de la conciencia.

El trabajo es arduo, donde prima una sociedad consumista, materialista y despiadada de publicidad que sumergen al ego en la oscuridad de la lucha del día a día, por ello cuando el pedido de los que quieren cimentar su radier en terreno firme, con el conocimiento de los Antiguos Maestros de Sabiduría, donde el misticismo pueda ser práctico, la filosofía y el Don de la Conciencia sean sus bases para restablecer el equilibrio en sus vidas surge el "Grupo ALEM".

"Arcano de la Luz Espiritual y Mística"

Este arcano de luz no tiene más propósito que el desentrañar los misterios y el conocimiento secreto del Mundo Antiguo con la Luz de este nuevo paradigma que es hacer sustentable los principios y leyes de los maestros del pasado; poder realizar la alquimia en tiempos modernos y por sobre todo poner en "práctica" esas leyes y enseñanzas que nos fueron legadas.

Nuestro mundo esta sufriendo grandes cambios, no todos son buenos para el ser humano y por lo tanto, debemos estar preparados con herramientas adecuadas para estos momentos convulsivos. Estos cambios acelerados son para formar una Era Dorada para el futuro, pero el futuro somos nosotros en el "Ahora". Por lo que debemos HOY estar mejor preparados en nuestro desarrollo espiritual y psicológico e ir acorde a la expansión que los tiempos estan requiriendo en una apertura para ir hacia la totalidad, esto lo otorga el limpiar y purificar nuestras viejas creencias sobre la espiritualidad, ya no estan los secretos guardados en las antiguas abadías, ahora estan al alcance de todas en la luz que a raudales nos llega donde podemos conectarnos para despertar esos códigos de luz que cada uno tiene.

Esta es la invitación a la luz para unirse a este grupo de conocimiento espiritual y místico para tener una formación arcana de la sabiduría. Un grupo abierto, fraternal que nos conecte con el poder, el único poder que como humanos en trascendencia podemos aspirar a la ascensión.

Con una visión de unidad y de cambio, se puede lograr alcanzar ese poder único, el Poder de Dios en nosotros y en la humanidad.

jueves 19 de febrero de 2009

Emociones

La palabra emoción significa y expresa y explica muy bien lo que es: "moción" es movimiento y "e" es hacia afuera.

Por lo cual diariamente y en todo momento estamos ejerciendo un movimiento hacia afuera. Con los pensamientos que son hacia adentro, se vierten hacia afuera para convertirse en realidad.

Miremos a nuestro alrededor lo que para muchos es la lucha diaria, el temor, el dolor, la frustración y el vacío que se pone de manifiesto, para algunos el solo hecho de levantarse al amanecer ya es cansador, por no decir "agobiados", por el trabajo excesivo y el mínimo de recompensa, pudiera ser que los hijos parecen distantes, la pareja se nota ausente, las relaciones fracasan o no son las óptimas. Todo ello hace sentir y palpar la vida en una corrosiva sensación de escases a pesar de lo mucho que acumulamos o lo importante que aprendamos.

Si miramos más profundamente y me siguen para ver cuantos de ustedes interiormente se siente identificados con lo que voy a decir:

Cuando pensaron en casarse, tener hijos se dijeron que serían felices ¿Fueron felices?... cuando encontraron esa pareja maravillosa con la cual compartieron ¿Fueron felices?... Cuantos de ustedes se esperanzaron diciendo "cuando obtenga ese trabajo o viva en esa ciudad y tenga ese estatus económico voy a obtener la felicidad; les pregunto ¿Fueron felices? Cuando obtenga esa mujer o ese hombre, ese puesto (y sea reconocido) esa familia, ese divorcio, etc., etc... Pensaron ¡Así voy a ser feliz! ¿Fueron felices?

Cuantas veces alcanzaron alguna meta soñada, pero al fin se dieron cuenta de que necesitaban algo más y después de conseguir ese algo más; se dieron cuenta que era insuficiente, que al fin necesitaban algo más... y más y más, lo cierto es que podría seguir ascendiendo en la escalera hacia éxito toda la vida y no llegar nunca a encontrar la felicidad y la satisfacción que tanto anhelaban. En esta carrera por ser alguien y obtener algo, acaban decepcionados y sintiendo que no son nada.

¿Saben porque?...

Porque pierde totalmente la visión de ese "algo" maravilloso que llevamos dentro. Ese algo es el poder interno, es el perfecto equilibrio, es el don que nos mueve en la forma de vivir. Ese algo impreciso y fantastico, no está afuera, sino adentro.

Tal vez lo que deseo que perciban y lo que estoy sugiriendo es un camino, una búsqueda...

Es un movimiento en sus emociones internas para producir un cambio. Un cambio que los saque de la rutina diaria y dejar de lado las intrascendentes y caprichosas formas del materialismo vacío e insensato que los margina de la auténtica comunicación con el mundo, la expresión del ser interno en el equilibrio de las fuerzas que ya estan dadas, para obtener y una "victoria" sobre los acontecimientos de la vida y disfrutar de la armonía universal.

Cuando buscamos el camino del éxito con una orientación espiritual, aprendemos a vivir cada instante, en un eterno presente, momento a momento con lo mejor que tenemos, a vivir con las emociones desde el permanente cambio, que nos hace fluir, aprendemos con lo mejor que tenemos a encontrar en la rutina ordinaria lo extraordinario de la vida.

El pasaje por esta encarnación sale caro, si se satura de remotos objetivos futuros, si vamos corriendo en angustia por lo que no tenemos.

Nuestra vida es ahora y estamos lejos de ser maquinas robotizadas por el estrés diario, somos corazones y almas en activa conexión con todos y con el "Todo". Esa conexión es nuestro Ser Interno que hoy clama por disfrutar la felicidad completa. A veces buscamos las cosas en un lugar equivocado y esperamos largamente por encontrarlas. Y cuando no encontramos lo que deseamos sentimos que la vida no funciona, acabando dentro de la frustración. Esto me ahce recordar un cuento que grafica lo que deseo expresar:

Hubo una vez un hombre que perdió sus llaves en el lado oscuro de la calle y fue a buscarlas al otro lado. Cuando alguien le preguntó porque buscaba las llaves de ese lado y no del lado donde habían caído le contestó "porque aquí hay más luz".

Este cuento me hace decir, no busquemos la felicidad donde no está. La felicidad es la emoción de estar bien, dentro de la armonía y el equilibrio interno.

lunes 3 de noviembre de 2008

Pasiones

Una alumna me preguntaba, por que siente una fatal atracción por alguien y a pesar de no estar en comunión con ese personaje, no podía dejar de pensar todo el día en el, lo que le impedía trabajar adecuadamente y sentirse contenta, me dijo: "se que no es el amor de mi vida ¿Que me pasa entonces?".

En nuestra incesante búsqueda por amar y ser amados, la pasión entra en juego, como una loca descarriada que brinda nombres inapropiados a los encuentros del alma; produciendo confusiones, equívocos que solo ella, la pasión, engendra.

Las energías que brotan como lenguas de fuego que en su momento quemaran el cuerpo, se traducen en esos flechazos, como el amor que llega por fin a ocupar su puesto. Al final no termina más que siendo una pasión pasajera, ardiente en un comienzo y fatua en el tiempo.

Esta pasión puede durar años, como también solo las horas de un encuentro en la cama. Luego, después de ver nuestra sombra reflejada afuera, el alma herida tiene que reconocer sus equívocos de encandilamiento, solo sostuvo en sus brazos una pasión sin sentido, con vislumbres de amor sincero, rompiendo en mil pedazos el espejo de sus proyecciones.

La pasión arde, mientras más larga es la consumación en la entrega, termina ardiendo en los brazos de la angustia, el dolor, pasando por los sinsabores del miedo y la soledad que se proyecta. Entonces surge la rabia, por tanta estupidez junta. Luego otro encuentro, total, hay que seguir intentando, ponerle el cascabel al gato, que en una de esas le acertamos a lo que por lo menos será un alma compañera. Tapando y encubriendo el vacío del alma, que solo solo se puede llenar con el encuentro amoroso del espíritu y una vez completado en si mismo, el verdadero amor sin codependencias tocará nuestra vida. La única forma de no naufragar en el amor con el otro, es encontrar nuestra propia individuación, lo he podido observar muy duramente tanto en mis alumnos como en mis pacientes y aún más y porque no decirlo, en mi misma.

La pasión amorosa dura poco tiempo y pocos años, todo esto seguido por lo menos de dos años de aflicción y el resto del tiempo la pasamos en penitencia, por ello en clases les digo "El amor es exaltación, aflicción y penitencia".

Hay quienes se recuperan rápido y no vuelven a caer, otros no se recuperan nunca y quedan inválidos de por vida (heridas no sanadas).

Doy por sentado y creo firmemente en el amor; pero a todo le llamamos amor, mancillando y dando un mal sentido a esta palabra, que no tiene nada que hacer con nuestros anhelos, menos con la pasión que solo nos lleva al sexo, confundiendo necesidades y metiendo al amor en un saco de gatos que no son más que pasiones que pululan a través de nuestras carencias.

La palabra amor, es algo sagrado, único y omniabarcante, lo que se siente por alguien es definible sin necesidad de hablar de amor, sin necesidad de abusar del verdadero sentido de la palabra Amor, que vamos a encontrar cuando estemos listos para ello.

Creo que hasta cierto punto las pasiones son necesarias, vivirlas, reconocerlas y aprender de sus lecciones es lo más importante, no siempre será facil darse cuenta cuando es solo pasión y no amor, no será facil entender que es una gran oportunidad de desarrollo que esta presente en el momento mismo que reconocemos sus efectos, que se puede convertir en un maestro de nuestro cuerpo emocional, sobre todo en los momentos cruciales de la vida.

La prerrogativa del alma es ser agente del libre albedrío y por tal solo puede escoger hundirse en el fango del dolor sin sentido en busca de más pasión o elevarse, como el loto que emerge en busca de la luz y el Yo Superior, sanar el alma de las pasiones es vivirlas intensamente, reconocerlas para su integración como algo que pasa por ser necesario para el propio desarrollo.

domingo 19 de octubre de 2008

Netzach - Amor

La esfera de netzach del árbol de la vida, nos ahce sentir el Amor Divino Superior, se expresa en terminos de la pareja, donde podemos llegar a desarrollar las cualidades de Venus que están en nosotros.

El cuerpo emocional necesita encontrar una identificación física con el otro, encontrar la reciprocidad del amor; en donde el alma se comunica con el alma, donde los hilos del destino nos unan de amantes, amigos, padres e hijos.

El amor que expresa el alma, en sus encuentros van mas allá de tener una relación sexual o ver en el otro la pareja inseparable.

Cuando las almas se reconocen en el amor, este se expresa en todos los niveles, en los distintos planos y diferentes espacios.

En este reconocimiento va de la mano con el aprendizaje, porque hemos sido nosotros que hemos escogido al otro para vivir la experiencia del amor sincero, incluso si resulta o no una relación idílica. las enseñanzas implican desapego, angustia, compasión, entrega y para vivirlas nos colocan en las circunstancias más difíciles, dolorosas o traumáticas, incluye la separación y el desespero. pero nuestra alma ha escogido la lección que le dará la apertura hacia el entendimiento y por ello aquí en la Tierra esta dispuesta a todo con tal de vivir la experiencia consciente o inconscientemente.

Somos fuertemente atraídos hacia ese alguien que nos hace vibrar y llenar nuestro corazón. más allá e todo y de toda sensación externa, es reconocer a nivel del alma primero; después a nivel de las sensaciones e instintos en el cuerpo. Todas nuestras relaciones son kármicas, para bien y mejoramiento mutuo, la comprensión y el enlace amoroso que el alma ha decidido forjar en su encuentro con el otro.

Pero también podemos llegar a tener relaciones kármicas traumáticas y tristes, donde el Gran Maestro entra en el campo de batalla para dar la pelea y luchar con el ego.

La Venus que se moviliza en nosotros es esta Afrodita con su natural sensualidad y como figura arquetípica donde el amor se torna ciego y lo que hemos escogido como pareja no es más que el resultado de nuestras necesidades internas, muy lejos de ser el alma gemela o el amor verdadero.

En vez de rescatar nuestro Amor divino e interno nos vamos especializando en manifestar las relaciones con el otro, abriendo una puerta al abismo de las pasiones insensatas.

El encuentro del amor incondicional e ilimitado, no es parte del amor romántico, el amor único que llena el alma otorgando plena satisfacción es el Amor Divino que se da en los planos superiores por medio de la meditación y el Samadhi.

Nuestro romance tiene que pasar sus etapas de adaptación, aprendizaje, malestar, angustia, además de profunda conexión con el otro. Si ambos han decidido reconocerse en la plenitud del otro y realmente se permiten una oportunidad de crecer hacia algo superior entrando en niveles de intimidad y pasión por eso existe una simbiosis de ser uno, en el crisol de la vida misma terrena, podrá ser otorgado la maravilla de permanecer juntos... como decían los cuentos "y vivieron felices para siempre..." y yo agregaría "se reconocerán en cualquier esfera o plano y a través de las sucesivas vidas por delante que les sean otorgadas..."

jueves 4 de septiembre de 2008

Sumergido en los Procesos

Cada uno de nosotros, es el Ser encarnado sobre la Tierra para vivenciar la experiencia humana. Somos el "Loco" del tarot, el comienzo de los mucho comienzos que hemos de andar, a través de los eones de tiempo, a través del mundo de maya, la ilusión de la creación que un día regresará lleno de sabiduría., viviendo el Self transpersonal, sabiendo que la reintegración es el único camino.

Durante miles de años, el loco (humano) camina a través de un proceso de conciencia e individuación en la necesidad imperante de su alma para amplificar su conciencia y trascender. Este viaje es sin fecha y sin tiempo, solo ES a través del proceso de la vida, donde los que estan profundamente sumergidas en el proceso espiritual igualmente le surgen los debates contra la adversidad, el estado de angustia, la apatía, el dolor y la enfermedad.

Ninguno esta exento de tales experiencias, tu y yo como cualquiera procesa dificultades y tiene las piedras en el camino.

Todas las etapas son necesarias, son parte de este aprendizaje y el develar nuestra existencia, por ello vamos hacia adelante y otras veces pareciera que vamos hacia atrás, unas veces consciente y otras inconciente, pero el viaje sigue su curso en todo momento y nada lo detiene.

Tanto la luz como la oscuridad son parte nuestra, en el gran misterio que encierra esta vida, es la unidad del Todo, diversificada en muchos fragmentos y colores.

Cuesta entender y reconocer que los distintos niveles del Karma están en operación en forma constante, que no somos nosotros con nuestro karma individual, sino, que este constituye el karma familiar, grupal, racial y planetario.

Donde cada uno está conectado con el otro, sépalo o no, somos como la tela de araña entretejida por el AMOR CÓSMICO, más allá de cualquier destino personal.

Estamos viviendo la materia fisica, densa, por lo cual los cambios no son tan rápidos como desearíamos, aunque a veces de súbito pasan las cosas y nos encuentran los procesos poco preparados para ejecutar cambios; por lo cual, la parálisis y el desconcierto o la desorientación es conductora a tomar caminos equivocados.

Pero aunque seamos asertivos, o no; en las decisiones de este momento único, lleno de magia, vivencias, no son más que pequeñas ayudas para alcanzar el Gran Proceso Cósmico de la Reintegración. Este es un tiempo precioso, lleno de posibilidades como para quedarse en la autocompasión y hacerse adicto a las excusas para no querer avanzar y superar las adversidades.

Estamos dotados de luz y nuestros códigos de luz son activados solo cuando nos ponemos en resonancia con ellos, por lo cual es un deber hacerse responsable por los sentimientos, actitudes y de la propia vida que llevamos.

Somos los únicos responsables de nuestro actuar y de nuestra futura iluminación y cada uno sabe si desea pasar de curso, pasar esta encarnación lamentándose por todo y de todos; o ser capaces de tomar la espada de la verdad y ver las situaciones, tal como son.

Esta es la vida de hoy, en este presente; es una oportunidad excelente de alcanzar la propia liberación del ser, solo hay que concertarse con el "amor veraz", con la "luz del conocimiento", con las ganas de ser un triunfador en estos tiempos de "transformaciones espirituales". Solo hay que fluir en los procesos, saltar y bendecir.

Una actitud más agradecida podría ayudar mucho y sería un bálsamo para quienes sufren depresión.

Piensa... cualquier situación o proceso en el que estas, es parte de lo que necesitas, para seguir avanzando, para seguir entendiendo, para poder llegar un día a la Unidad de Todo, habiéndote liberado y la liberación es parte del Amor incondicional siempre presente en el palpitar del universo.

martes 5 de agosto de 2008

Los tropiezos serán siempre...

Las leyes universales son neutras, imparciales, pero cuando operamos bajo sus normas, podemos apoyarnos en ellas con el solo objetivo que apoyen a nuestros deseos e intenciones. Pero lo único importante es conocerlas y ser consecuentes con la energía que el universo emana. Nosotros somos quienes nos creamos nuestro cielo y nuestro infierno.

Nuestro mundo es dinámico, lleno de poder y energías Divinas, donde todo esta sujeto a cambios, por lo tanto si subimos la vibración de nuestros pensamientos, vemos y brindamos la energía de la abundancia en nuestros pensamientos como en nuestros actos, todo será energías de luz y resonancia y la misma energía sera disponible para nosotros y en los asuntos que nos atienden.

Todo lo que nos pasa es por los ciclos de aprendizaje a los que estamos expuestos, es parte del gran crecimiento y cuando estamos listos, las situaciones cambian, para pasar a otro proceso.

Recordaremos que siempre hay luz y oscuridad, positivo y negativo, espiritual y material, pero nosotros "elegimos" en que nos enfocaremos, donde vamos a poner nuestra energía, por lo cual lo que nos pasa es un "resultado", nos muestra donde estamos vibrando y como lo estamos haciendo.

Por ello, insto a los que decidieron tener un camino a perseverar, incluso a derribar las barreras de la negatividad y afrontar con valentía los caudales de la angustia, con luz, con optimismo, con la magia de las leyes que nos envuelven y permitirnos Sentir el Amor, que es lo único maravilloso qe nos sana el alma.

Los que de alguna manera estamos en el sendero espiritual, trabajando fuertemente por expandir la conciencia y vivir en la luz, como asi dentro de la fraternidad universal, reconocemos que estamos insertos en un mundo material, donde la lucha por la sobrevivencia se da en todos los niveles.

Trabajar con las leyes naturales y armónicas, implica voluntad, conciencia y devoción al recto camino, muchos de mis alumnos me dicen que los "resultados" no son siempre los que hubieran querido, lo que tanto esperaban o simplemente "eso" no llega nunca. Se tornan decepcionados y piensan que las leyes ya no funcionan en este mundo, por lo cual dejan de actuar bajo sus normas y prefieren olvidarse que tienen un camino...

Sin embargo aunque nos bajemos de las normas y las leyes, no podemos ignorarlas porque estos principios nos gobiernan y estan presentes en la naturaleza y estamos interactuando con ellas, nos guste o no, conscientemente o inconscientemente, cada día de nuestras vidas.

Cada uno de nosotros, hasta el ser más básico está dentro del Plan Divino, todos estamos conectados a la Fuente y cada uno tiene acceso al poder que está ahí, para seguir esa corriente increíble de abundancia en todos los planos.

Toda la energía de la que somos parte nos afecta y afecta a los demás, todo lo que expresamos, hacemos, pensamos y ejecutamos tiene por lo tanto un efecto en otros. Nada escapa a las leyes, ni nada queda en el aire sin retornar a sus bases.

Tal como se dice en magia: "Mientras no dañes a nadie, has lo que quieras".

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.